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su virtud está en los términos medios

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En estas últimas semanas hemos podido probar los Samsung Galaxy S20 y S20 Ultra, dos de los mejores móviles del catálogo de Samsung para este 2020. La estrategia de Samsung con sus principales buques insignia es clara, y es que la compañía surcoreana aspira a ofrecer lo mejor de lo mejor para cada tipo de usuario.

Mientras el Galaxy S20 Ultra ofrecía lo máximo en un tamaño y peso colosales, el Galaxy S20 conseguía posicionarse como el mejor móvil de tamaño compacto. Sin embargo, también existe un tercer modelo, para los que consideran que la virtud se encuentra en el término medio.

El Galaxy S20+ es ese término medio, ese móvil para aquellos que quieren un terminal grande, pero que sea lo más ligero, cómodo y manejable posible. Un terminal que llama mucho menos la atención que sus hermanos, pero que no por ello es menos recomendable.

Características técnicas del Galaxy S20+

  • Pantalla
    • Tecnología Dynamic AMOLED con certificación HDR10+ y 1200 nits de brillo.
    • Resolución QHD+ (3200 x 1440 píxeles).
    • Tasa de refresco:
      • 120 Hz a resolución Full HD+.
      • 60 Hz en modo QHD+.
    • Diagonal: 6.7 pulgadas (S20+)
    • Relación de aspecto: 20:9.
  • Rendimiento
    • Procesador Samsung Exynos 990 fabricado a 7 nm EUV.
      • CPU: 2 núcleos de alto rendimiento Exynos M5, 2 núcleos Cortex A76 y 4 núcleos de bajo rendimiento Cortex A55.
      • GPU: Mali G77
      • Unidad neuronal para IA
    • Almacenamiento UFS 3.1: 128 GB (4G) / 128, 256 y 512 GB (5G)
    • Memoria RAM LPDDR5:
      • Modelo 4G: 8 GB
      • Modelo 5G: 12 GB
    • MicroSD de hasta 1 TB en el hueco de la segunda tarjeta SIM.
  • Cámaras:
    • Frontal
      • Sensor de 10 Mpx con apertura f/2.2.
      • Enfoque automático, Dual Pixel y grabación 4K.
    • Traseras
      • Cámara principal de 64 Mpx, autoenfoque y estabilizador óptico con f/1.8.
      • Cámara telefoto de 12 Mpx con f/2.0 con zoom híbrido 3x y zoom digital hasta 30x.
      • Cámara ultra gran angular de 12 Mpx con f/2.2.
      • Cámara Time-of-Flight “DeepVision”.
      • Grabación en 8K,
      • Grabación en 4K estabilizada con opciones a 60 fps y HDR10+.
      • Micrófono trasero.
  • Conectividad:
    • Compatibilidad con Ethernet con un adaptador USB-C y WiFi a/b/g/n/ac/ax (Wi-Fi 4/5/6). Wi-Fi Direct. ANT+. NFC. Bluetooth 5.0.
  • Sensores:
    • Giroscopio, acelerómetro, proximidad, luz ambiente RGB, barómetro, brújula y campo magnético.
  • Bateria:
    • Capacidad: 4500 mAh.
    • Carga rápida: Hasta 45 W, incluye cargador de 25 W.
    • Zona de carga Qi en la parte trasera:
      • Capaz de cargar el móvil a 15 W.
      • Capaz de cargar otros móviles y accesorios a 9 W.
  • Otros:
    • Resistencia al agua y polvo IP68.
    • Lector de huellas dactilares por ultrasonidos bajo la pantalla.
    • Android 10 con OneUI 2.0.
  • Tamaño y peso:
    • 162 x 74 x 7.8 mm.
    • 188 g.

Un Galaxy S20 de tamaño intermedio

Mi compañero Fernando ha podido analizar en las últimas semanas los Galaxy S20 y S20 Ultra, móviles con grandes parecidos a este terminal. Dichas reviews son muy completas, y para volver a escribir casi la misma review, en el análisis de este S20+ hemos querido complementar el análisis de estos S20 haciendo especial hincapié en otros pequeños detalles que diferencian a los Galaxy S20 de otros móviles con Android.

En esencia, el Galaxy S20+ es un Galaxy S20, más grande y con el añadido del sensor ToF como cuarta cámara trasera. Prácticamente todo el análisis del S20, con todos sus puntos positivos y negativos se pueden aplicar al S20+. Estos aspectos comunes son:

  • Máximo rendimiento: Los Galaxy S20 incluyen procesador Exynos 990 y 8 / 12 GB de RAM, siendo absolutas bestias en rendimiento. No existe aplicación o juego que se resista ante este conjunto de especificaciones.
  • El mejor multimedia de su categoría: La combinación entre la calidad de pantalla y sonido es la mejor en la categoría de móviles premium (en sonido es superado por móviles gaming por el tamaño de sus altavoces). Ver vídeos y jugar a juegos en este dispositivo es una absoluta delicia.
  • Una gran evolución en una pantalla que ya era la mejor: No existe año en el que los Galaxy S se lleven un galardón por tener la mejor pantalla del momento. En 2020 tenemos calidad en los colores, un brillo excepcional y una fluidez de 120 Hz.
  • Excelente en fotografía: Samsung se había quedado un poco por detrás de rivales como Apple, Huawei y Google, pero en sus últimas generaciones está volviendo a competir entre los mejores.
  • Lo tiene casi todo: Resistencia al agua IP 68, carga inalámbrica, carga rápida, modo ordenador con Samsung DeX, un excelente motod de vibración táctil. También es el primer Galaxy S sin jack de auriculares, una ausencia que tienen también todos sus rivales salvo LG, que ya es la última.

Samsung y el largo camino para conseguir la curva perfecta

Hoy en día encontrarnos con pantallas curvas es muy habitual en la gama alta, pero hasta hace un par de años era una característica exclusiva de Samsung, y prácticamente una línea de diseño que inventó la propia compañía prácticamente de la nada.

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El primer modelo comercial con este tipo de pantalla no fue un Galaxy S, sino un Note. El modelo en cuestión fue el Galaxy Note Edge, terminal que llegó al mercado en 2014, un móvil con una curva muy pronunciada, la cual se encontraba únicamente en el lateral derecho. Este equipo era una versión más experimental del Galaxy Note 4, que en aquel momento era el terminal más experimental de Samsung.

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Las lecciones aprendidas con el Galaxy Note Edge llegaron pocos meses después a los Galaxy S6 Edge, añadiendo un apellido que lo diferenciaba del S6 tradicional, el cual seguía teniendo pantalla plana.

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El S7 Edge dio un paso al frente convirtiéndose en uno de los mejores móviles jamás hechos por Samsung. Era rápido, con una pantalla mayor que sus rivales, gran batería y una característica que ningún otro móvil tenía, una pantalla curva.

El factor exclusividad siempre es una característica clave, y tras el éxito del Galaxy S7 Edge en la compañía surcoreana lo tenían claro. Los Galaxy S no volverían a tener pantallas planas, no al menos durante los próximos años.

pantalla infinita samsung galaxy s8

Las curvas ya dejaron de ser un apellido en la gama S para convertirse en uno de los pilares clave que definían el modelo insignia de Samsung año tras año. El S8 fue uno de los móviles más disruptivos gracias a una pantalla conocida como Infinity Display, más alargada, con menos marcos y una pantalla curva que es notoria, pero menos acusada que la de las anteriores generaciones.

Este es un momento clave en la historia de las pantallas curvas. Samsung, quien impulsó con mayor energía este tipo de pantallas comenzaba a realizar curvas más discretas. El objetivo, que aportase un diseño distinto al de sus rivales, pero con el objetivo de que la curva entorpeciese lo mínimo en la experiencia de uso.

Los Galaxy S9 fueron móviles muy criticados por tener pocos cambios respecto al rompedor S8, pero aún así arreglaban los errores clave de su predecesor, como la ubicación del lector de huellas y una pantalla curva un poco menos curva.

Análisis del Samsung Galaxy S10+

Los Galaxy S10 representaron otro gran salto en la línea de diseño de Samsung. La pantalla infinita era aún menos finita, añadiendo un recorte para las cámaras y reduciendo los marcos a la mínima expresión. También fueron los primeros modelos de Samsung en incluir un sensor de huellas bajo la pantalla.

Ya en esta generación comenzaron a llegar rivales con pantalla curva como Huawei y OnePlus en sus gamas Pro, con pantallas que sí, eran curvas, pero recordaban más a los S8 de dos años atrás que a la del S10. Si tenías un móvil al lado del otro se notaba una ventaja competitiva de al menos dos años a favor de Samsung.

La pantalla curva del Galaxy S20 ha llegado al límite. La curva no puede ser más discreta porque entonces la pantalla pasaría a ser plana. Sigue teniendo ese pequeño reflejo que hace la luz al incidir sobre el cristal de Samsung, pero en esta ocasión el reflejo no interfiere en la visualización de la pantalla. Tampoco existe una degradación de color en las curvas que si sufren otros móviles, desde la competencia hasta las anteriores generaciones.

La curva de los S20 es muestra de la constancia y ambición, una lucha a contracorriente desde hace casi 6 años en un concepto que ha pulido como nadie.

Aunque la curva aparentemente no exista, está ahí, y se nota al tacto cuando utilizas los gestos de Android 10 o el acceso directo de Edge. Su presencia es constante en la experiencia de uso pero su existencia se limita a dar clase al terminal sin aportar todas las molestias en experiencia de uso que hemos sufrido en generaciones anteriores.

Un móvil que es menos grande de lo que parece

Desde que el smartphone dejó de ser un teléfono y se convirtió en el centro de nuestra vida digital, la pantalla se ha convertido en un elemento fundamental. Cada vez queremos más pantalla, más calidad, mejor brillo, más fluidez, y del mismo modo queremos mantener un tamaño que resulte lo más fácil de manejar posible.

Compraración en tamaño con una Kindle Fire de 7 pulgadas.

El Galaxy S20+ cumple en todos estos aspectos, pero el que más llama la atención es la pantalla. Es posible que en el momento que leíste la ficha técnica hayas quedado impresionado por sus 6,7 pulgadas. El primer pensamiento que uno viene a pensar al leerlo es que «es casi una tablet». Este pensamiento se difumina en el momento que puedes ver el terminal en la mano, e incluso compararlo con una tablet de 7″.

Esas 6,7 pulgadas y los marcos reducidos hacen que en tamaño sea notablemente más pequeño. ¿Es solo cuestión de marcos? ¿Por qué esas 6,7 pulgadas son tan pequeñas?

La razón se debe a las relaciones de aspecto, y es que cuando medimos una pantalla en pulgadas, estas pulgadas son la medida de la diagonal. No todas las diagonales son iguales. La relación de aspecto aquí juega un papel fundamental, ya que mientras mayor sea la relación, más alargado es el rectángulo que forma la pantalla.

¿Qué implicación tiene esto? Sin entrar mucho en trigonometría, una pantalla de 6,7 pulgadas en una relación de 20:9 como la del Galaxy S20+ es más pequeña que las mismas 6,7 pulgadas en un formato tradicional de 16:9. En la práctica, el Galaxy S10+ tiene el mismo tamaño con 6,4 pulgadas (ligeramente más ancho y menos alto), lo que hace que este aumento de tamaño no repercuta en una experiencia de uso más incómoda.

Respecto a más detalles del diseño, Samsung sigue manteniendo un cristal brillante, aspecto que juega en contra de las tendencias de 2020, donde los cristales con acabados mate han demostrado no solo gran elegancia, sino mejor discrección a las marcas de uso. Uno de los puntos débiles del diseño de Samsung.

El rectángulo de la cámara no resalta demasiado, y al ser una gran superficie la estabilidad del móvil al posarlo sobre la mesa es más estable que otros modelos con cámaras de mayor protuberancia.

Posiblemente el mejor Android para grabación de vídeo

Respecto a las cámaras, tenemos una configuración de 4 cámaras similar a la del S20 pequeño que probó mi compañero Fernando, con un sensor ToF de profundidad como añadido principal para conseguir una mejor profundidad en los retratos y funciones de realidad aumentada.

  • A nivel de colores ofrece una sensación muy realista.
  • El HDR tiene un excelente control de las luces y sombras.
  • El ultra gran angular es de los mejores que hay. Mucho detalle, una gran corrección de la distorsión y un excelente color y detalle.
  • Aunque carece de un teleobjetivo potente, el zoom no está nada mal, consiguiendo muy buena calidad en 3 aumentos.

De un año para otro Samsung ha mejorado exponencialmente el modo noche. En lugar de intentar sacar la mayor cantidad de luz posible, el objetivo de Samsung es conseguir el mayor detalle posible sin desvirtualizar la escena. Es menos «mágico», pero mucho más complejo y real conforme a la escena, de forma similar al efecto que consigue el iPhone 11.

Algo que no nos termina de gustar es que es el propio software el que elige el tiempo de exposición del modo nocturno, impidiéndonos a nosotros calibrarlo. Esto es particularmente molesto cuando quieres tomarte un selfie y te das cuenta de que el modo noche va a captarte mejor con poca luz. Nos gustaría un modo que capte igual de bien nuestro rostro en condiciones lumínicas excelentes.